Manejo de la Materia Seca y Verde de la Agricultura Forrajera (Artículo Técnico)

MANEJO DE LA MATERIA SECA Y VERDE
DE LA AGRICULTURA FORRAJERA
Insergan; C.A & Luis E. Mancilla Ing. Agr., MSc. PhD
           

En el ecosistema tropical el manejo de la materia seca y verde de la Agricultura Forrajera a pastoreo depende de las condiciones climáticas de cada región de ahí surgen las zonas de vida.
            La zona de vida del Bosque Seco Tropical definida por el período de distribución de las precipitaciones entre los meses de mayo - agosto de máxima precipitación por ser las lluvias frecuentes e intensas. El período definido entre los meses de septiembre a diciembre las lluvias son de menor frecuencia denominándose períodos de transición. El período definido de sequía es en promedio entre los meses de enero a abril. La temperatura promedio anual durante el día es de 26ºc.
            En estas condiciones del clima de la zona de vida: Bosque Seco Tropical se debe definir las condiciones del pastoreo para lluvia y sequía. Además es necesario definir las condiciones de la fertilidad natural del suelo y las unidades fisiográficas del relieve (topografía) para definir las especies de gramíneas forrajeras a establecer. Es decir, las gramíneas para suelos de baja fertilidad para las unidades de banco (suelos bien drenados durante el período de lluvia), para suelos en bajíos (suelos con lámina de agua de 20 – 30 cm durante el período de lluvia), para suelos en estero (predomina la lámina de agua superior a los 50 cm durante el período de lluvia y parte de la sequía). En caso de los suelos de moderada a alta fertilidad natural se deben adaptar las gramíneas altamente exigentes en la fertilidad del suelo.
            El tipo de gramínea a establecer en suelos de baja fertilidad natural con buen drenaeje serían: Brachiaria brizantha marandú, Brachiaria ruziziensis, Brachiaria híbrido Mulato II, que son también resistentes a los ataques de la candelilla y al período de sequía. La Brachiaria decumbens se adapta a suelos de baja fertilidad natural, bien drenados, sin embargo, es muy susceptible a los ataques de candelilla; además, produce fotosensibilidad a los vacunos en pastoreo.
            En suelos de baja fertilidad natural y cierta lámina de agua se adapta la Brachiaria humidicola, que es resistente a la época de sequía, al pastoreo intenso de moderada calidad nutricional en prefloración. La gramínea Brachiaria dyctioneura, cultivar llanero, se adapta a suelos de baja fertilidad natural, suelos 100% drenados.
            Para suelos con lámina de agua permanente durante el período de lluvia (25 – 30  cm) se adaptan las Brachiaria de bajío: Tanner (Brachiaria arrecta), pará o paja paéz (Brachiaria mutica), brachipará (Brachiaria plataginea).
            La gramínea introducida que más se adapta a los excesos de lámina de agua superando los 50 cm, es el pasto alemán o alemana (Echinocloa polystachya).
            En suelos de alta fertilidad natural y con áreas bien drenados se adaptan muy bien: las estrellas, las bermudas, las guineas, Brachiaria brizantha Toledo entre otras.
            Cabe destacar, que es necesario conocer el tipo de suelo y las especies de gramíneas forrajeras para planificar el tipo de suplementación en relación al tipo de explotación: leche y carne. Además se debe planificar el pastoreo para alcanzar los requerimientos de materia verde y seca durante el año (lluvia y sequía).
            La clave para el manejo de la materia seca y verde es el manejo racional del pastoreo en relación a las gramíneas forrajeras tropicales y las unidades fisiográficas: banco, bajío y estero.
            En el caso de los vacunos a pastoreo las necesidades de materia seca es el 3% y de la materia verde 10% de su peso vivo. Por ejemplo, una unidad animal de 450 kg en pie necesita 13,5 kg de materia seca / día y 45 kg de materia verde – día. Que significa: que los 45 kg de materia verde por unidad – día deberían tener cerca o igual al 30% de materia seca. Al multiplicar el 30% de materia seca por 45 kg de materia verde resulta 13,5 kg de requerimientos de materia seca por unidad animal de 450 kg en pie.
            La clave para el manejo de pastoreo en la rotación de cada potrero es que la cobertura de la gramínea forrajera se encuentre en prefloración que es el estado fisiológico estado de bota; es decir que las flores de las gramíneas se encuentren sin la apertura, cubierta por las hojas de bandera. En estas condiciones las gramíneas forrajeras presentan mayor producción de hoja que dé tallo y la calidad nutricional se encuentra en equilibrio en relación con la fibra cruda, proteína cruda y minerales.
            En el caso que las gramíneas forrajeras a pastoreo se encuentren en plena floración la producción de tallo supera a la de hojas se dice que la planta tiene más tallo que hojas. La fibra cruda supera valores de 60%. Los carbohidratos estructurales: celulosa y hemicelulosa se protegen con la lignina convirtiéndose en lignocelulosa y lignohemicelulosa son forrajes poco apetecibles de muy baja digestibilidad y de muy bajo valor nutricional al tener valores de proteína cruda inferiores al nivel crítico para animales adulto: 7%.
            Para mejorar la oferta y calidad nutricional del forraje se debe implementar el manejo racional del pastoreo. Para esto se debe implementar la subdivisión de potreros para definir la carga animal instantánea por potrero y la carga animal por sistema de pastoreo. Tomando en cuenta que para definir la superficie del potrero se debe estar en conocimiento que en la unidad fisiográfica banco se desperdicia por pisoteo y bosta el 30% de la cobertura forrajera y en la unidad fisiográfica bajío desde el 35% - 40% de la cobertura forrajera a pastoreo.
            Para el caso de un manejo intensivo de pastoreo para ganado de leche se promedia 120 metros cuadrados de cobertura forrajera a pastoreo por animal  - día por potrero. En el caso de dos potreros diarios 60 metros cuadrados de cobertura forrajera por animal por avío. En las condiciones del pastoreo intensivo se produce alta presión de pastoreo, el animal pierde las condiciones de selección del forraje durante el pastoreo al reducir el caminar en el potrero por ser el potrero desde 0,5 hectáreas a 1,5 hectáreas. El período entre pastoreo por potrero en la unidad fisiográfica banco es desde 35 - 40 días. Para las gramíneas que habitan lámina de agua (bajío) el período entre pastoreo por potrero en la rotación promedia entre 45 – 50 días. Debido que en potreros donde predomina el bajío con lámina de agua, durante el pastoreo se forma cierto encharcamiento, por lo que requieren largos períodos entre pastoreo por potrero en la rotación, de tal manera que al llegar los animales al potrero pastorean y a la vez resiembra. En caso contrario que el período entre pastoreo en las áreas de bajío es muy corto el animal se hunde, compacta al suelo, y arranca el pasto. Además, los niveles de materia seca se encuentran muy bajo; esto, se demuestra cuando los animales deyectan la bosta líquida por los bajos niveles de materia seca. En este caso la digestibilidad forrajera es muy alta. Cuando el forraje es bajo en materia seca durante el metabolismo es bajo en los niveles de ácido acético que es el precursor de la grasa de la leche. En estas condiciones baja la grasa en la leche, el animal pierde condiciones corporales lo que repercute en alargar los periodos parto concepción y entre partos.
            En este caso si el productor no tiene fuentes para incrementar la materia seca en la dieta como forraje heno, silaje entre otros y solo tiene concentrado para suplementar lo cual no incrementa la materia seca en la ración; debido, a que el concentrado durante el metabolismo no incrementa los niveles de ácido acético que es el precursor de la grasa de la leche.
            Es necesario insistir que los requerimientos para el manejo intensivo del pastoreo es que la cobertura forrajera en el potrero se encuentre 100% uniforme libre de malezas debido a que el animal pierde la capacidad de selección por la alta presión de pastoreo. Además, debe tener los bebederos y comederos en buenas condiciones y bajo la sombra. En muchos casos de pastoreos intensivos los animales tienen acceso al bebedero y comederos durante el ordeño en la vaquera. Sin embargo, en este caso se logró instalar bebederos portátiles en el pastoreo intensivo e inmediatamente se mejoró la producción en el rebaño de ordeño y se le recordó al productor que en el pastoreo intensivo las vacas tienen estrés por la alta presión de pastoreo y que el contenido de agua en la leche supera el 80%.
            También se ha detectado que al tener la dieta básica del pastoreo en buenas condiciones de cantidad y calidad nutricional la suplementación da resultados positivos en los parámetros productivos y reproductivos. De lo contrario la suplementación se convierte en la ración de mantenimiento.
            En la época de sequía el pastoreo intensivo no funciona debido a que las gramíneas forrajeras a pastoreo no tienen la capacidad de rebrotar por falta de humedad en el suelo. Además, la altura de la cobertura forrajera después del pastoreo es muy baja 15 – 20 cm. Para esto se debe tener riego en todos los potreros del sistema de pastoreo y la otra alternativa es realizar un solo pastoreo en el potrero/día y semiestabular a partir del segundo ordeño para el caso de la producción de vacas de leche. La suplementación con forraje ensilado de maíz o forrajes de corte se le debe suministrar el 50% de la dieta básica a pastoreo que equivale a 20 kg por unidad animal día. Además, se debe suministrar una dieta estratégica en energía, proteína y minerales debido a que el forraje a pastoreo  es de muy baja calidad nutricional (en la época de sequía) que equivale a 300 gramos por litro de leche de la formula estratégica.
            En el caso de los vacunos de levante y ceba se ha tenido la experiencia en el piedemonte barines en organizar el pastoreo por edad, sexo y peso de los animales. Para animales de ceba para tener rebaños uniformes en peso se debe tomar la precaución que el peso de animales mayor no supere a los 50 kg a los animales de peso inferior de lo contrario si tenemos animales que se diferencian entre los pesos superiores a los pesos inferiores mayor de 50 kg existe la tendencia de formarse amotinamientos o peleas sobre todo en el momento de la suplementación en los comederos y bebederos y durante el pastoreo.
            Por lo tanto, los animales de peso inferior al promedio tienden a estar estresados lo que influye en los parámetros productivos como es las ganancias diarias de peso.
            Una vez organizados los rebaños se establecen los sistemas de pastoreo en 16 potreros de 2 hectáreas por potrero, es decir, 32 hectáreas en el sistema de pastoreo. En promedio la carga animal es de 70 unidades animal, que representan 2,18 unidad animal / ha de peso promedio de 450 kg en pie. Suponiendo que la cobertura forrajera predominante sea la Brachiaria humidicola, mezclada con la Brachiaria decumbens y Brachiaria brizantha Marandú. Cada potrero al tener 2 hectáreas representan: 20.000 metros cuadrados, lo que equivale que cada animal tiene de cobertura forrajera a pastoreo 285,71 metros cuadrados para dos días en pastoreo y 30 días de período entre pastoreo por potrero.
            En estas condiciones de pastoreo, cada potrero se visita 12 veces durante el año, por dos días de ocupación en la rotación. Significa que cada potrero se pastorea durante el año 24 días y permanece en descanso o en reposo 341 días. Con este manejo de la racionalización del pastoreo cada potrero debe estar libre de malezas, cobertura de las gramíneas forrajeras 100% uniforme y durante el período de sequía se suplementa con bloques multinutricionales y pacas de heno. Esto ha permitido que durante el período de sequía los animales no pierden peso, y continúan con ganancias diarias promedio entre 400 – 500 gramos por animal – día. Además, al iniciar el período de lluvia en los primeros 40 días de precipitación mejora la calidad de la oferta forrajera manteniéndose la materia seca entre 27% - 30%. A diferencia cuando la cobertura forrajera encuentra al ras del suelo que el rebrote de las gramíneas al inicio del periodo de lluvia la oferta forrajera se encuentra muy suculenta lo que causa bosta líquida y esto hace perder las condiciones corporales de los rebaños a pastoreo.

            En conclusión, lo clave es tener en buenas condiciones de manejo y utilización del pastoreo que es la dieta básica para que la suplementación estratégica rinda los efectos en los parámetros productivos y reproductivos de los rebaños de vacuno a pastoreo; aprovechando las ventajas comparativas del ecosistema tropical que se puede producir forraje a pastoreo y corte durante los 365 días del año, siempre y cuando se superen las limitaciones: climáticas, fertilidad del suelo y de las especies de las gramíneas forrajeras a utilizar.

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